miércoles, noviembre 16, 2005

Lo que hay que oír...

Tengo más de un cliente. Pero sólo uno pide que se le entreguen los documentos hechos con el paquete de Office 2000. Puesto que es nuestro mejor cliente, en mi ordenador está instalado tal conjunto de programas. Y llega hoy el jefe y me pide que le traduzca una presentación que tiene que hacer. Vaya, lo necesita en Office 2003. Busco otro ordenador y me instalo momentáneamente. Tengo al lado al hombre este al que nadie entiende debido a su agrio humor. No le gusta tener gente sentada a su alrededor, así que ya sé que no le va a hacer ni pizca de gracia que yo esté allí. Es la hora de comer y hago lo propio, dejando mi puesto para volver tras la manduca. Y efectivamente vuelvo.

- ¿Has decidido quedarte aquí definitivamente o qué?

- Tranquilo, sólo estoy hasta que acabe este proyecto. Luego vuelvo a mi sitio.

- ¿Qué pasa, que te gusta el trabajo de becaria, no?

- Pues no te digo que no. (:D) He pedido varias veces becas para trabajar en empresas. Pero no me han concedido ninguna…

- Pues tienes cara de que en Estados Unidos sí que te hubieran dado trabajo de becaria.

- ¿Me estás diciendo que tengo cara de comepollas?

martes, noviembre 15, 2005

Feels Just Like It Should

Me acabo de enterar de que TV1 ha organizado una huelga para el día 22 de diciembre y tienen pensado no emitir durante esas 24h. Y eso me ha hecho pensar en cómo las personas intentamos hacer siempre las huelgas en el día que más daño pueda hacer a los patrones. Es totalmente lógico, pues se presiona más efectivamente cuando la huelga se hace en un día de mayor afluencia de trabajo. Lo malo es que siempre salen perdiendo otros, que acostumbran a ser los clientes, o la población en general si se trata de algún servicio público.
Y en otro orden de cosas, puedo informar e informo de que conseguí que todo el tema de las puertas finalizara. Para aquéllos que me conozcan, sabrán que he pasado 10 meses esperando a que me arreglaran las puertas de casa, 2 de ellos en los que la puerta de la entrada no se cerraba bien (lo siento gentucilla, ahora ya puedo cerrarla perfectamente… no robos mitted). Y lo conseguí. De la misma manera que en su día conseguí que vinieran los paletas a acabarme las cosas. O los del sofá a traérmelo, etc.
Tal vez a algunos lectores les parezca la cosa más normal, pero es posible que desconozcan que yo tengo cara de gilipollas, y eso lleva a todos los demás trabajadores de actividades relacionadas con las reparaciones o reformas del hogar a chotearse vilmente de mí, a veces en mi cara, otras por teléfono.
¿Y a qué viene todo esto si ya conseguí mi propósito? Pues es que no podía acabarse todo así. Ahora he decidido que tengo que cambiar los purgadores de los radiadores (porque pierden agua sobre el parquet que me lijaron hace cosa de un par de años). Había quedado para hoy, esta tarde a las 17.30. He cambiado mis planes de trabajo. Y, como no podía ser de otra forma, nadie se ha personado aquí ni ha llamado para avisar. 45’ después he llamado yo al comercio que se encarga de tales reparaciones y me han dicho que se le ha complicado una instalación al técnico (espera, que me lo creo) y que mañana me llamarán para quedar otro día.
En fin, sólo me queda una duda. ¿Vendrán antes de que llegue el día 22 de diciembre con la no-retransmisión del gordo de navidad?


Mejor me siento a esperar...

lunes, noviembre 14, 2005

Abogado y Empresario ofrece trabajo de...

SECRETARIA
(no importa nacionalidad)
Se ofrece:
- 3000 euros mensuales o a convenir
- Altras dietas por desplazamiento.
Se requiere:
- Alto conocimiento de inglés.
- Alto manejo de internet.
- Carnet conducir.
- Edad de 25 a 35 años aproximadamente.
- Muy buena presencia.
- Libertad de desplazamiento a Europa y USA.
Interesadas escribir al:
SR. GARCIA NAVARRO
Pº Pintor Rosales, 12. 1º Izda.
28008 - Madrid
Tema: SECRETARIA. Adjuntando fotos de busto y cuerpo entero, así como teléfono y Currículum. CON URGENCIA.

jueves, noviembre 03, 2005

Insólitos

Y entonces llega el día en el que me levanto con tortícolis. Eso sí que es dolor de cuello y lo demás son tonterías. No puedo doblarme, ni girar la cara, ni nada que implique un mínimo movimiento entre mi tronco y mi cabeza. Es el día ideal para cruzarme repentinamente con un chico joven que anda desnudo por la calle Paseo de Gracia de Barcelona. Sólo una mochila bandolera y unos calcetines y deportivas visten su cuerpo. Y eso es todo lo que puedo decir. Le seguía un tumulto de individuos haciéndole fotos con el móvil. Como una gran nube de moscardones. Y yo no pude girarme para ver mejor. No vi ningún distintivo estilo PETA o cualquier otra organización en contra del uso de pieles de animales para vestir.
Y al día siguiente me duele menos el cuello. Y vuelvo a montar en el metro, como todos los días de trabajo. Por la mañana, cuando todos vamos en lata de sardinas. Ese hombre, de unos 60-65 años. Aseado. Parece recién duchado. Se acerca porque no cabemos. Y veo que de la espalda le sube una cucarachilla hacia el cuello de la chaqueta. Me alejo rápidamente impulsada por un pavor que puebla todas y cada una de mis células. Vuelvo a mirarle y otra cucarachilla sale de otro lado de él y se le mete esta vez por el cuello de la camisa. No se si seguir mirando.
Voy en tren. A un lado tengo el retrete del vagón. Únicamente entran hombres y cada uno se está un rato. Me fijo en el olor que desprende el lavabo. Todos entran a fumar. Y hacia el otro lado la ventana. Veo muchas edificaciones en construcción. Y me asalta una gran duda: Si no destruyen edificaciones, no hay suelo que vuelva a ser virgen, y cada vez somos menos porque la natalidad ha descendido de forma dramática… todas las casas que se están haciendo a un ritmo infernal, utilizando cada cachito de suelo edificable del país… todas esas moradas reinado de las constructoras…. ¿para quién son?
Y entonces el coche nuevo llega a las manos del hombre ciruela. Una cosita negra deliciosa. Una joya de cuatro ruedas. Un gran premio. Y tengo que volver a Barcelona, y él me lleva en su nueva adquisición. Los dos miramos hacia delante, y de pronto ambos vemos una estrella fugaz. Una luz que se desplaza en el cielo oscuro y repentinamente desaparece. La primera estrella fugaz que he visto en mi vida. Y me ha hecho mucha ilusión. Nos hemos mirado. Y hemos pedido un deseo.


Cierra los ojos. Pide un deseo.