domingo, agosto 28, 2005

Veo, veo...

Hoy una compañera de trabajo me ha tirado las cartas.
Lo primero que me ha salido es la carta de “el sol”, personalizado por un chico joven en la ilustración. Y luego “el emperador”. Me ha dicho que hay una persona en mi vida, alguien muy importante para mí. Alguien con mucha fuerza, y que la unión entre él y yo brilla. Que él es muy trabajador, fuerte y honesto.
Luego otras cartas sugerían que he sufrido mucho por amor en el pasado, y que todavía hoy seguía notando parte de ese dolor.
Ha continuado diciendo que hay muchos planes con la pareja con la que estoy, planes de casa, de futuro, de trabajo y de hijos. Y que en general se irán cumpliendo.
La siguiente visión ha sido la de un viaje con mi pareja, que pronto haría alguno.
Luego ha salido “la emperatriz”, junto con otro grupo de cartas, y la lectura que ha hecho es que veía una buena relación con mi familia, que era muy importante para mí, especialmente una figura femenina.
Finalmente han salido varias cartas de gente con espadas (que, según parece, las espadas son lágrimas), entre ellas “el caballero de espadas”, cuya ilustración era un jovenzuelo con espadas. Y su lectura ha sido que hay un chico joven que siente algo fuerte por mí y que está llorando. Posiblemente sería un chico joven que me quiere y que yo le doy largas o no le correspondo.
Como en todas estas cosas, a uno le da la impresión de que todo lo que le dicen es cierto, puesto que dicen cosas suficientemente generales como para que todo el mundo haya tenido una experiencia de características similares. Pero, a pesar de ser bastante escéptica, me hace mucha gracia escuchar “mi futuro” o “mi vida”, e ir descubriendo que todo es fácilmente adaptable a mis vivencias. En fin, ¿qué opináis vosotros de los lectores de la buenaventura?


¡Veo mucho mucho mucho dineeeeero!!!

miércoles, agosto 24, 2005

...es a mí?

Me está mirando a mí? Nah, no puede ser. Pero me siento completamente observada. Tal vez crea que soy de alguna banda que quiere entrar a robar al Opencor. Tengo tos. Igual se piensa que mi tos es la señal que le doy a mis compañeros para indicar que el terreno está libre.
Vaya, sigue ahí. Qué extraño, parece que lleva un peluche de Calimero en las manos. Lo raro es que no haya pitado, porque él ya está en la puerta, pasadas las barras magnéticas. Será para mi? Venga, maite, vaya tontería. Será para alguien de dentro del Opencor, o para algún sobrino suyo;…Tal vez un hijo?
Lo siento, pero he de rendirme a la evidencia, se está acercando y me acaba de decir algo. Maite, quítate los cascos, porque te está acercando a Calimero. Y efectivamente ofréceme el segurata del Opencor un Calimerillo de dos palmos de largo por uno de ancho (en las zonas gordas de la cabeza) para que me siente encima y esté más cómoda mientras espero el autobús. No es un peluche, es un globo. De esos de las ferias, que son de un plástico raro, más duro. No lo dudes tanto, maite, te está haciendo un favor. Si te explota Calimero en el culo mala suerte. Oye, pues no se está tan mal. Calimero puede soportar mi peso con creces. Y soy la chica más contenta y con más suerte de toda Barcelona en este momento. Gracias señor segurata. Desde aquí, te dedico el día de hoy… cansado, largo, duro… pero ha merecido la pena vivirlo! :D


cali-mero, eres sin-cero!

martes, agosto 23, 2005

ella

Reconozco que a veces me puede. No me gusta la gente que grita, y ella lo hace. Y lo hace cuando habla conmigo, mientras me desprecia. Frecuentemente tiene razón, pero la pierde por ponerse como se pone. Y la pierde al sólo pretender demostrar su supremacía ante mí. Tiene 2 ó 3 personas amargadas, entre las que me cuento. El resto parecen serle indiferentes. Pueden cometer los mismos errores (o desconocimientos), a pesar de llevar cinco años haciendo lo mismo. Pero sólo yo oigo “con el tiempo que llevas aquí ya deberías saber que blablabla”. Ella se marcha, y mis compañeros veteranos me confirman que es la primera vez que oyen algo parecido.
Antes iba descaradamente a por una persona que, por otras circunstancias, desapareció del mapa. Ahora no tengo del todo claro que vaya específicamente a por mí, o si se trata de otra plasmación de mi delirio egocentrista. Pero un compañero me ha dicho que es porque yo no le respondo y a cambio le sonrío. Y es que generalmente prefiero evitar conflictos, sobre todo si existe la posibilidad, aunque mínima, de que la otra persona lleve la razón (que aún tengo por confirmar que ella la haya llevado todo este tiempo…).
Hoy me ha gritado diciéndome cómo tengo que disfrutar mis relaciones sexuales y cuándo mi cuerpo debe estimularse. Yo intentaba hablar, pero cada vez que empezaba una frase, a las dos palabras iniciales, ella volvía a gritar diciendo cualquier otra cosa referente al tema. Me he cansado, he esperado a que acabara con su griterío. Y entonces le he dicho “francamente, no quiero seguir hablando del tema”. Y he bajado la mirada a mi papel y me he puesto a escribir. Ella se ha girado y se ha vuelto a su sitio. La paz ha vuelto a mi alrededor.
Me cansa anímicamente.

lunes, agosto 22, 2005

mi P...

Hoy me encontré una P. Era negra, perfectamente proporcionada. Estaba tirada en el suelo. Esperando que alguien la recogiera. Y no he podido evitar sucumbir a sus deseos. Era tan bonita…! Era mi P de Paciencia. Mi P de Paz, de Puta y de Pantera. P de Passat, P de Piruleta. P de, Porque no, Pedo. P de Parking, de Plato, de Ponzoñoso… P de los Pantalones que he roto al subir al autobús mientras escribía esto en un Papel… en fin… Si alguien necesita una P, Paseo San Juan, delante del oPencor, en la Parada del autobús. Esta ahí, deseando que alguien la recoja… que alguien la Posea Por una Pequeña Porción de tiempo…

Pantalones Por Promper!

lunes, agosto 01, 2005

La señora del principal primera

Cada día, cuando no trabajo por las tardes y puedo volver del trabajo de las mañanas a casa a comer, me encuentro con la misma señora. Cada día parece estar desorientada. Siempre en la misma esquina del portal. Y yo siempre me dirijo a mi buzón. Y ella se me acerca por la rampa, y me dice “joven, ¿me podría decir la hora?”. Y yo le sonrío y se la digo. Cojo lo que haya dentro del buzón y voy con ella hasta el ascensor. Allí me pregunta si tiene en hora su reloj. Miro su reloj de pulsera y le respondo afirmativamente. Entonces me pregunta qué día del mes y de la semana es. Y le contesto con la mejor de mis sonrisas. Me cuenta la edad que tiene (que cada día es distinta) mientras subimos en el ascensor. Luego me comenta alguna que otra cosa más, para finalmente despedirse de mí. Me da las gracias efusivamente y varias veces, y siempre me llama simpática. Es una relación de simbiosis. Yo siento que he hecho el bien a alguien, y oigo algún que otro piropo de esos que llena por dentro. Ella vuelve a casa sabiendo la hora, preparada para volver a bajar al día siguiente.
mi caaaaasa...

¡Feliz, feliz no-cumpleaños!!!

Una vez más se acerca mi cumpleaños. Es el próximo martes. No estoy acostumbrada a celebrarlo por lo alto. Normalmente siempre lo he celebrado con mi familia más cercana. Los amigos estaban todos de vacaciones, así que posponía la celebración hasta octubre. Aprovechaba el día de mi santo, y el cumpleaños y santo de mi mejor amiga, a la par que tocaya, para hacer una celebración amiguil conjunta. Nos divertíamos mucho preparando lo que se haría, qué se comería, dónde se haría, etc.
Año tras año me las he arreglado para estar con los míos ese día. Este año, en cambio, me encuentro en la más absoluta soledad. Mi familia está lejos, mis amigos están lejos. Así pues, lo que podría resultar un oasis en este mes de trabajo ilimitado, se convierte en un día más de mi vida. Por la mañana trabajando y por la tarde libre. Libre porque así lo solicité, aunque si lo llego a saber, hubiera pedido explícitamente trabajar ese martes. Así tendría con quién celebrar algo. Pero como no es así, me espera una tarde como cualquier otra delante del televisor, o tumbada en el sofá. Pasará sin pena ni gloria por mi vida. Y he llegado a un punto que así quiero que sea. Ya celebraré mi cumpleaños con mi familia cuando vuelvan. Ahora mismo no tiene ningún sentido celebrar nada. Los 25 pueden esperar...