lunes, julio 25, 2005

Días de música

Recuerdo aquel concierto. Era en Madrid, bueno, en Leganés. Dentro del Warped Tour tocaba Bad Religion. Tenía muchas ganas de verlos. Había bastante gente, aunque no llenábamos la plaza de toros. Me tumbé un rato al sol y me quedé dormida mientras esperaba que actuaran. Finalmente llegó su momento. Me desperté y bajé al tendido. En total conseguí contar 4 personas hembra entre aquella maraña de penes. Llegué a estar en la primera línea del concierto. Me arrancaron la camiseta y quedé en sujetador. Gasté cada una de las notas de mi voz en cantar a grito pelado todos aquellos himnos. Mereció la pena.
También recuerdo cuando me enteré de que tocaba Placebo en Barcelona. Justo en la semana de exámenes. Concretamente tenía un examen de Lingüística Computacional justo al día siguiente por la mañana. Pero decidí ir. Disfruté del concierto como una enana. Se me puso el vello de punta varias veces, así como mis glándulas lacrimales jugaron con la humedad de mis ojos. Miraba hacia arriba, oía la música, y no podía hacer otra cosa que ser feliz. Al finalizar el concierto volvimos rápido a casa y me pasé la noche estudiando. Saqué un notable.
Y ayer completé mi trilogía de conciertos soñados. He necesitado 10-11 años para conseguir ir a un concierto de Jamiroquai. Le escucho desde que sacó su primer álbum en el 93. He tenido alguna vez la posibilidad al alcance de mi mano. Pero como arena de la playa resbaló entre mis dedos. Y ayer logré finiquitar tantos años de deseo. 3 horas de viaje en coche hasta Roses, y sabiendo que al día siguiente era mi primer día de mi nuevo trabajo. Fue una noche mágica. Llegué a cerrar los ojos y soñar que estaba en otros lugares mientras mi cuerpo se movía. Mi espíritu se desnudó y bailó por encima de mi cabeza al son de las notas que iban sonando. No conseguí acabar el concierto, porque hay cosas y personas más importantes, pero haber estado allí todo el tiempo que estuve, fue un regalo del cielo. O tal vez de alguien más cercano ;)


This is the return of the Space Cowboy

martes, julio 19, 2005

Miedo...

Es posible que sólo me ocurra a mí. De hecho, probablemente tenga lugar únicamente en mi mente. Mi inseguridad crece con el tiempo. No hablo de la inseguridad en cuanto al orgullo, a la autoestima, y todo eso. Hablo de sentirse seguro, como persona, como ciudadano, como individuo, como animal.
Lo veo por todas partes. Veo que antes era una apasionada de los aviones y de volar. Hacía lo posible por coger un avión y, dicho sea de paso, por hacer uso de su catering. Conforme va pasando el tiempo cada vez soy menos fanática de esos aparatitos. A pesar de saber que no se caerá, que no hay nada que temer, en cuanto hay algún movimiento no planeado por mí, o algún sonido que no sepa catalogar, mi corazón se acelera y comienzo a hiperventilar.
El otro día robaron a alguien que iba a estar unos días viviendo en mi casa. Llevaba las llaves de mi puerta con un cartelito que indicaba el nombre de la calle. Sin portal, ni piso, ni puerta. Potencialmente no tendría por qué pasar nada. Pero me he empeñado en cambiar la cerradura. Es ese miedo acuciante que hace que si no la cambio, en cuanto oiga cualquier ruido extraño, me cague por la pata abajo.
Y, una vez más, soy consciente de que voy cambiando. De que conforme voy haciéndome más y más mayor, cada vez soy más miedica. Ya no sería capaz de dormirme tan tranquilamente en la calle como tantas veces lo he hecho en Madrid y Barcelona.
Pero el colmo para mí ha sido hace escasos minutos. He hablado con mis padres, que se van de vacaciones al extranjero. Volverán dentro de un mes porque empalman 3 destinaciones distintas. Cuando me han dicho la fecha de retorno me ha parecido mucho. Y he tenido miedo de que les pudiera pasar algo. Les he deseado buen viaje. Y cuando he colgado el teléfono, un escalofrío ha recorrido mi espalda recordándome que tal vez jamás pueda volver a verles.


necesito más seguridad...

viernes, julio 08, 2005

El saben aquel que diu...

que es una chica que se va de vacaciones al sur...?

lunes, julio 04, 2005

En boca morena no entran moscas

Hay la típica gente que siempre tiene algo que decir. Con los años he ido aprendiendo a cerrar mi enorme bocaza, callarme y escuchar lo que los demás tengan por bien contar. A veces mantenerse en silencio aleja a uno de problemas, y en general consigue que uno sea tomado por alguien inteligente. Ya lo dicen, si no tienes nada bueno que decir, cállate.
Así que hoy voy a dedicar mi escrito a un ser bien peculiar. Es el conductor del taxi. No uno cualquiera, no todos a la vez. Sólo uno, mi conductor del taxi. Trabajo fuera de Barcelona, y como a medianoche no hay transporte público que valga, un taxi, siempre el mismo, cubre el trayecto de currolandia a BarnaCity. Hace un recorrido rompiendo la ciudad. Algunos tienen la suerte de caer cerca de sus casas. A mi me sueltan a 7 paradas de autobús de mi casa, así que algunas veces le meto a la pata, y otras al bus nocturno. En fin, que me desvío. El conductor siempre tiene algo que decir respecto a lo que se comenta. Que yo sepa ha trabajado en por lo menos 5 cosas diferentes. Ha tenido un bar donde servía el mejor whisky de toda la ciudad, ha trabajado en el campo… hasta ser hoy taxista. También tiene un amigo camionero que se fue a Marruecos y en la frontera le robaron a su mujer, y ni corto ni perezoso, se volvió para España dejando atrás a su fémina. Y mil inverosímiles historias más. Alguna vez me he visto tentada de decirle “eso no es así” o “eso no puede ser”. Pero… ¿Para qué?... Me callo.
Pero hoy no he conseguido mantener mi silencio. Hemos visto a unos chicos que iban con toallas a las 00:20. Alguien del coche ha dicho que tal vez iban o venían de la playa. Y el taxista ha dicho que era posible que fueran, que igualmente se pondrían morenos. Y yo he saltado con que eso no tenía ninguna lógica.
- Mira, si quieres te presento a un amigo mío que es pescador, que sólo sale de noche y está negro como un tizón.
- Por ahí no paso, preséntemelo si quiere, pero yo le digo que no se ha puesto moreno de noche. Uno se pone moreno gracias a las ondas que emite el sol y a la vitamina C que hay en el cuerpo, que se acaba convirtiendo en melanina. Si no hay ondas no hay moreno. Y ahora mismo las ondas están bañando la parte opuesta del planeta.
- Te digo que ese hombre no sale de día y está moreno. La brisa del mar también pone moreno!

Y ante tal afirmación, he negado rotundamente cualquier posibilidad, pero he creído conveniente volver a mi estado vegetativo de miraventanas. Aquí no ha pasado nada.


Tarraco la nuit

Cadena Bloggera

Bueno, vuelvo de exámenes y me encuentro con que me han pasado el testigo de… esto:


Tamaño total de los archivos de música del ordenador:
Alrededor de unos 6-7gigas... Esto de no tener ADSL me ha mermado mucho mis ansias de poseer todo bicho sonante poblador mundano.

Último disco que me compré:
Los últimos álbumes que he comprado en tienda fueron Odelay de BECK y Sleeping With Ghosts de PLACEBO. Posteriormente, mediante eBay me he comprado Dynamite de JAMIROQUAI, que aún no me ha llegado a casa…

Canción que estoy escuchando ahora:
Tahiti 80 – 1000 Times seguida de Samiam – Factory y Full On

5 canciones que escucho un montón o que tienen algún significado para mí:
- Nirvana: Lounge Act
- Bad Religion: Faith Alone
- The Postal Service: Such Great Heights
- The Juliana Theory: To The Tune of 5,000 Screaming Children
- Garbage: Vow

5 personas a las que les paso el testigo:
Pues, a sabiendas de que esto es una agonía y una jarna, levanto el brazo con mi inquisidor, a la par que inquisitivo, índice señalando certera a VaMPiRoW, a ZuMo, a LoKuRa, a Pauli, y a ese Badrelill0 que se fue a Perú.