martes, mayo 31, 2005

Más de lo mismo

Huelga comentar mucho más. Volvíme a ver presa de los laberintos suburbanos. Eso sí, tras tres días seguidos de incidenciarme a mala leche la línea 4, esta vez le ha pasado el legado a la línea 5. A partir de ahora, si tienes unos días en los que ha habido algo de lo que quejarte, no te relajes. Esos días seguirán abofeteándote uno tras otro. Nunca subestimes al T.P.

No llores más...

domingo, mayo 29, 2005

El temido T.P.

Está visto que hay días en los que es mejor no levantarse… Asimismo, existen días en los que mejor no coger el transporte público.
Centrémonos. Viernes 28 de mayo. 18:00pm. Me dirijo a una estación de trenes para poder coger un tren hacia Tarragona. No estoy segura de si voy a llegar a la Estación de Francia, así que sopeso la posibilidad de ir a Paseo de Gracia o incluso a Sants a buscarlo. Voy con el tiempo muy muy justo. Estoy dubitabunda. No hay de qué preocuparse. ¡Los transportes metropolitanos de Barcelona (TMB) escogen por ti! Así pues, la línea amarilla (la 4, la mía de toda la vida…) dice que no quiere seguir adelante. Nos desalojan de un convoy y nos sueltan en una estación que a mí ni me va ni me viene. Tras 20 minutos de espera llega otro trenecito deseoso de transportarnos. Yo ya he perdido las tres posibilidades de estación. He perdido el tren. El próximo sale en casi una hora. Voy con el tiempo sobrado. O… eso creo. Cuando llego a la estación de RENFE aún quedan 19 minutos para que salga mi tren. Hay una cola de 3 personas para coger el billete. Me dirijo hacia las máquinas expendedoras de billetes. Perdón, me dirijo hacia LA máquina expendedora. FUERA DE SERVICIO. En fin, sólo son 3 personas. Mi necesidad de ir al baño no tiene por qué peligrar (sí, he escogido ir a la estación de Francia porque hay baños… en la de Paseo de Gracia aún no se les ha ocurrido poner ninguno….). Pasa el tiempo. Sigue habiendo 3 personas delante de mí. Sólo hay una ventanilla, así que la gente que quiere informarse de billetes para dentro de seis meses hace la misma cola. Un minuto exacto antes de que salga mi tren, cuando ya está parpadeando en las pantallas, accedo al billetista. Consigo mi billete y corre que correrás hasta el tren para pillarlo. Y pillélo. Y directa fuime al baño del tren (ugh). Y del baño salí y aún no habíamos comenzado la travesía. Sí, íbamos con retraso. Cinco minutos. En fin… Y no puedo quejarme, ya que al subir en la primera parada conseguí coger sitio. En Paseo de Gracia ya quedaron cuatro personas de pie en mi vagón. Todos los de Sants cogieron la bolita negra ese día (como el resto de días del año, claro está…). Uno se ríe de que todo se conjugue para dificultar la llegada a su destino. Luego, al día siguiente se da cuenta de que lo importante no era el destino… sino hacerle a uno la vida imposible. De nuevo, al salir del trabajo, me veo inmersa en 20 minutos más de parón de mi línea. ¿Para cuando un transporte urbano decente?
Y dejo en el aire para quien quiera contestar… Siempre nos están diciendo que se use el transporte público. ¿Cree alguien que el transporte público estaría preparado para acoger a toda una población mentalizada para utilizar dicho transporte?


No ploris...

viernes, mayo 27, 2005

Haciendo crecer mi conejo V

Y esta es la realidad del conejo durante estas últimas 75 horas. El pobre animal (¿animal?) ha estado viendo como el reloj iba marcando las horas a través de las paredes pseudotranslucido-transparentes del cubo de marshmallows que tenía en casa. Me ha acompañado estos tres días pasados en el trabajo. Cada día al llegar le sacaba de la taquilla dentro de su cubo hasta la sala de operativa, donde iba viendo las desgracias que le sucedían al pueblo catalán. Ha vivido desde el coche volcado con embarazada atrapada dentro, pasando por el incendio en la frontera de las provincias de Tarragona y Lérida que incluso control aéreo avistaba, y por miles de vehiculos mal estacionados...
El cubo, señores, ya no estará mañana en la sala. Primero porque mañana no trabajo (yuju!), y segundo porque ahora toca volver a hacerlo pequeño. Y luego lo podre volver a hacer crecer. Y así hasta que me canse... o encuentre un amo que le trate mejor. En fin... por hoy, mientras el está decreciendo en una taquilla del 112, yo me voy a descansar a mi taquilla personal.

Cubo!

Haciendo crecer mi conejo IV

Foto final... hoy. A sus 72 horas ese es todo el conejo que he llegado a hacer crecer. Si bien es muy grande en comparación al inicial (vease con mi pulgar), el palmo y medio de conejo se ha quedado a medio camino. En fin, aunque sea bajito, le queremos todos igual. Cuchi cuchi conejito!!!

Paso 4

Haciendo crecer mi conejo III

Nikki alcanzó casi todo su esplendor a las 48horas. Como se puede ver en la foto ya era bastante grande. Tengo que decir que yo esperaba que llegara a medir algo así como palmo y medio. En estos momentos aún tenía esa ilusión, aunque veía la posibilidad cada vez más lejana...

Paso 3

Haciendo crecer mi conejo II

Aquí le podéis ver cuando ya tenía sus primeras 24 horitas... Estaba empezando a crecer, aunque desproporcionadamente.

Paso 2

Haciendo crecer mi conejo I

Este es Nikki Beach... mi conejo! Si lo dejo en agua durante 72 horas crece hasta un 600%!!! Esta es la primera foto del minireportaje: Nikki Beach en su envoltorio!!!

Paso 1

miércoles, mayo 25, 2005

Yo ya lo tengo,...

... lo tienes tú?

http://jab.weblogs.us/

¡el niño gilipollas que quería volar!!!!

Tres eran tres

1.- Psicosis

Señor que se va a una cabina, llama al servicio de emergencias y cuenta su historia. Hace mucho tiempo que ve cosas raras a su alrededor. Ante la pregunta de cuáles son dichas cosas, responde que hay agentes de seguridad que le persiguen. Que ellos creen que él es un traficante de drogas, pero jura y perjura que eso no es cierto. Comenta que en el 2002 estuvo ingresado por psicosis. Él sólo quiere volver a su casa en Holanda, con sus padres. Pero cuando estuvo en Alemania le quitaron los papeles unos policías y no se los devolvieron. Ahora no puede cruzar la frontera de nuevo para volver a casa. Hace unos siete días alguien le disparó apuntando a los pies, pero por suerte erró en su tiro. Lo que más miedo le da es que todo el mundo a su alrededor está hablando de él. Todos le miran y comentan. Necesita ayuda.
Se le envía a los mossos de esquadra que le llevan a un centro médico. Allí le es suministrado un tratamiento a base de litio. El señor sale del centro médico y se va andando a exactamente la misma cabina del principio. Vuelve a llamar al servicio de emergencias. Está muy asustado. La gente comenta cosas en tono mucho más agresivo y le siguen mirando inquisitivamente.


2.- Alzheimer

Señora que está en su casa y no sabe volver a su habitación. Su nieta le coge del brazo con cariño, le da un beso enorme en la mejilla y la lleva a la cama. Al cabo de un rato la mujer grita desconsolada. No sabe dónde está. No reconoce el lugar. Su nieta va a la habitación a consolarla. La señora pregunta por Juanito, por Pedro y por Miguel. Sus tres hijos. Dos ya fallecidos y uno en el trabajo. Llama mamá a su nieta, y le pregunta si después de la siesta podrá salir a jugar con sus amigos. La nieta arropa a su abuela, le besa la frente, y contesta buenamente a todo lo que está a su alcance.
Más tarde, la abuela volverá a gritar desde la cama. Los aviones que vuelan por dentro del espacio aéreo de la habitación le están asustando. Por suerte, la nieta estará allí para espantar a todas las malas bestias que pueblan la mente de la anciana.


3.- Apneas de sueño

La madre pregunta a su hija qué tal le ha ido el día. Antes de recibir respuesta, la madre ha caído sumida en un traicionero sueño. La mujer no duerme bien por las noches. No es que le cueste dormir, es que su sueño no es de calidad. Cada poco tiempo, transcurre un intervalo de un minuto o puede que más en el que no se produce respiración alguna. El cerebro no recibe oxígeno y no consigue descansar. La madre se despierta por la mañana. Ocho horas de sueño han cundido como 20 minutos. El estado perenne de la mujer es el de cansancio. No puede ver la televisión, se queda dormida. Exactamente igual que cuando va al cine, o intenta ingenuamente leer. A veces a mitad de conversaciones también sucumbe ante ataques de narcolepsia. Lo intenta, pero el sueño siempre le vence.


Es triste y da miedo :(

martes, mayo 24, 2005

Miami? Bien, gracias.

La verdad es que me gustaría explicaros cosas de mi viaje… si no fuera porque odio explicar cosas de un viaje en plan de un tirón. Me gusta mucho más ir comentando anécdotas conforme va pasando el tiempo, asociándolas con lo sucedido al momento. Para gustos colores. Sin embargo, sí que os diré con qué dos cosas me quedo de todo el viaje…
a) En el viaje de vuelta pasamos por una zona de fuertes turbulencias. Lo avisaron cuando ya habíamos recién entrado en ellas. Obviamente yo tenía un vaso con cocacola (no hay turbulencias que se precien si a mí no me acaban de servir una bebida…) y hielitos. Y empezó el mambo. Una señora sufrió un ataque de pánico, empezó a gritar, se desató el cinturón y, mientras vociferaba porfavores a Dios, se fue reptando hasta donde estaban l@s azafat@s. Éstos se deshicieron de sus cinturones y la tumbaron en el suelo para calmarla, mientras le daban pastillas y hablaban con ella. Por mi parte, y lo que me interesa, me puse a beber frenéticamente la cocacola. Tan rápido como podía. Sabía que era cuestión de segundos que aquel líquido acabara derramado sobre mi rodilla. Finalmente, en uno de los sorbos, tanto el contenido fluido como los hielitos fueron a parar a mi cara para luego caer sobre la manta con la que me tapaba. Allí fue cuando ya no sabía si reír o llorar. Iba acompañada de una amiga. Y qué amiga! Me cogió de la mano, me sonrió, y estuvo a mi lado durante todo el rato de temblores. Me decía que no pasaría nada. Yo ya sabía que no iba a pasar nada. Pero casi se me salieron las lágrimas ante aquella muestra de amistad. Si hubiera podido le hubiera pedido matrimonio allí mismo. En fin, que si algo hay que destacar de mi viaje a Miami, esa fue Marta. Desde aquí, muchas gracias Peteta!
b) ¡Las playas de Tarragona son mejores!!!!


qué bonito que es volar!

sábado, mayo 21, 2005

Estoy de vuelta

Bueno, apenas hace unas horas que hemos aterrizado en el aeropuerto de Barcelona. Muchas horas de viaje. Me voy a la cama :)

Palmeras...

jueves, mayo 12, 2005

Me voy a Miami

lunes, mayo 09, 2005

¡Felices sueños!

- ¿me oye?

- Le oigo mal, pero le oigo.

- Es que estoy en la montaña y hay mala cobertura.

- De acuerdo, pues no se mueva. Dígame, ¿qué sucede?

- Pues que no sabía el horario del cementerio, y he venido, no sabía que cerraban a las seis…y ahora no puedo salir.

- Esto donde es…?

- […]

- De acuerdo, pues no cuelgue que le paso con la policía local.

***********************

- Buenas tardes, nos llaman desde el cementerio por una persona que se ha quedado…

- Pues nosotros no tenemos la llave ni manera de ayudarle…


-> Me sé de alguien que hoy dormirá con los muertos…!


Velarán sus sueños...

viernes, mayo 06, 2005

Caída de red

A veces las redes se caen en el trabajo. Puede ser la del ordenador o puede ser la telefónica. Hoy no se sabe bien qué es lo que ha fallado. La aplicación no respondía, y el teléfono de vez en cuando nos expulsaba. Así hemos pasado la primera hora y media. Respondiendo llamadas con sólo el teléfono, apuntando datos con lápiz y papel, y buscando en nuestras guías especiales los teléfonos de los cuerpos operativos pertinentes. Ha sido entretenido. Me encanta cuando pasa eso. Es como un reto que hay que superar para salir adelante. Esta vez nos hemos superado en la central de Tarragona, en la central de Catalunya, y en control de bomberos de la región centro. Y ahí seguimos, ayudando al ciudadano… jiji!

este es el antiiiiguo... nuestro viejo sitrem!

Mi amigo

Yo X, él Y.
Un día me metí en un grupo relativamente cerrado de gente, a pesar de que era necesario contar con ciertos requisitos para entrar al círculo. Yo no contaba con ninguno de los requisitos, pero estaba dotada de un detalle que pasaba por encima de todo aquello. El hecho de tener tetas hizo que, sin pedirlo, me integraran en aquel conjunto de penes (y un par de “novias de”).
En ese grupo había un chico muy callado que prefería no abrirse a nadie. Pero se abrió a mí. Y se abrió con todas las consecuencias. Y me quería mucho, y yo a él con locura. Nos pasábamos horas juntos, abrazados, hablándonos al oído y besándonos las mejillas. Creo que hubiera sido capaz de matar por él.
Yo empecé a salir con un chico miembro de ese grupo. Y mi relación con Y seguía siendo ideal. Hasta que Y hizo algo, que todavía hoy desconozco, y la consecuencia inmediata fue que todo el grupo le recriminaba y le dio la espalda. Pero yo seguí ahí. No fueron pocas las peleas que tuve con mi pareja por defender a Y.
Más tarde, Y y algunos de sus allegados publicaron textos a modo de noticia para escarnio de los grupistas. Yo salí en el tercer número de la publicación. Era obvio de dónde provenía aquello, pues ponía cosas sólo confiadas a Y. Pero no me importó. De hecho, tengo que decir que el texto dedicado a mi era muy light en comparación con los demás.
Volví a la ciudad de mi amigo, y las cosas estaban tan mal que mi pareja me “prohibió” que viera a Y. Obviamente incumplí su petición. Le dije a Y que sabía que él estaba detrás de las publicaciones, y aunque al principio negó conexión alguna, acabó por dejar de negarlo y mirar al suelo. Sin dar respuestas. Algo había cambiado. Estuvimos abrazados como siempre, y creo que yo le quería como nunca. Entonces nos miramos a los ojos, ambos con los ojos llorosos. Me dio un beso en la mejilla. Le pregunté entre sollozos “¿por qué?”. Llegó el metro y Y despareció en uno de sus vagones.
Nunca más le he vuelto a ver.


nunca te diré adios!

miércoles, mayo 04, 2005

Lluvia, bendita lluvia

Hay gente que adora a los animales. Hay gente que no puede con ellos. Hay gente que tiene animales de compañía. Hay gente que no tiene animales que les acompañen. Yo… tengo plantas. Tres. Una blanca, una rosa y una fucsia. Cada mañana lo primero que hago, tras la visita de rigor al baño, es ir a mirar mis plantitas.
Tienen sus días mejores y sus días peores. Les intento dar de beber una vez por semana. Pero únicamente les puedo proporcionar una hora y pico de sol diaria, obviamente cuando no está nublado.
Vivo en una calle con 9 carriles, 3 de los cuales son elevados (AKA skalextric). Este pequeño detalle conlleva una contaminación ambiental de características descomunales. Y mis queridísimas plantitas lo padecen. Siempre tienen mucho polvo por encima, a la par que unas horribles manchas negruzcas.
Ayer llovió un rato por la noche. Eso significa que el aire se purificó. Y vaya si se purificó! Sólo con salir a la ventana esta mañana se respiraba algo diferente.
La guinda del pastel, el solecito postlluvia que ha brillado toda la mañana. El resultado son unas plantas vigorizadas que, tras haber pasado unos días –o meses- en la uvi, parece que vuelven a luchar por su vida. ¡Adelante mis pequeñuelas!


Crece crece hasta el cielo!!

martes, mayo 03, 2005

Melodías de la Infancia

Cuando intento recordar detalles de mi infancia la visión se me torna borrosa. Hay muchos detalles que o bien han desaparecido, o bien han sido suplantados por otros más nítidos que nunca ocurrieron pero que mi mente cree que sí. Por supuesto, con un panorama tal, la confianza que tengo en mis recuerdos es prácticamente nula. Pocas son las vivencias que no han caído en el olvido, pero hay una que todavía hoy persiste en mi mente, tan real como el primer día: Horacio. Parte muy importante de la banda sonora de mi infancia. El show de Horacio pinchadiscos (cuando los DJs todavía no habían nacido…), en el disco de vinilo. Recuerdo el salón de mi casa, y yo tumbada en el sofá escuchando cómo alguien llamaba insistentemente al tal Horacio para luego decirle que se lo montaba fenomenal. Sencillamente me encantaba esa canción. Tenía ritmo, era pegadiza, y le daban con el Rock’n’roll.
Pero no sólo el Rock’n’roll determinó mis gustos musicales de antaño. Había un espacio inmenso en mi vida para el Twist. Ese ritmo que el grupo parchís defendía debido a unos campeonatos del colegio. La canción es buenísima (he de confesar que todavía hoy cuando vuelvo del trabajo me la pongo en modo repetición y no oigo otra cosa que el Twist de mi colegio durante los 20min que tengo de subida hasta mi casa….). Tenía mucha muchísima marcha, uno la escucha(ba) y no podía evitar que un pie se le moviera sin así haberlo decidido previamente. He de confesar que en aquella época me fascinaba tanto la canción, y el resto de canciones parchiseras, como los propios parchís. Especialmente era santo de mi devoción el peón rojo. No recuerdo si se llamaba Manolo, o Marcelo, o algo parecido.[Google dice que Tino, pues Tino…]. Era el más guapo, el terror de las nenas. Por eso las malas lenguas dicen que fue castigado perdiendo un brazo. [Curiosos los rumores….].
Ningún grupo de entonces tiene cabida actualmente, puesto que los gustos musicales de los niños, desde las spice girls, nunca han vuelto a ser los mismos. Pero sí que hay una persona que parece mantenerse a flote (aunque, como los millones de votantes del pp, que luego salen a la calle y niegan ser uno de ellos, también todo el mundo niega apreciar a este hombre), y ese es Enrique. Antes parte del dúo Enrique y Ana. Resaltable su disco chino. Gran obra de ingeniería musical que deleitó a grandes y pequeños con unas letras poco elaboradas, pero eso no importaba. Todos bailábamos el disco chino. Grandes y mayores. Fue un éxito como el de los pajaritos sólo que a pequeña escala.
En fin… hay canciones que nunca morirán.


¡Yo soy la ficha roja!

domingo, mayo 01, 2005

Gracias Mamá!

Dame. Traeme. Pon los dibujos. ¡No! Es mío. Déjame. ¡Calla! Caca. Déjame en paz. Vuelve a hacerlo. Rasca. Devuélvemelo. ¿Puedo? ¿Por qué? Tengo pipi. Es mío. ¡No es tuyo! Te lo dejo. ¡Para! ¿Puedo? Dame. Yo no he sido. ¡Tengo pipi! ¡Mamaaaaaa! ¡Ups! ¡Más! No quiero hacer más los deberes. Tengo miedo. No quiero. ¿Cuánto falta para llegar? No tengo sueño. Tengo sed. Tengo frío. ¡Lo quiero todo! Me duele la barriga. ¡ECS! ¿Por qué!?! ¿Puedo dormir contigo? ¡Ha sido él! ¿Qué es esto? ¿Me ayudas? ¡Verdura, que asco! ¡Quiero más! ¡No quiero más! ¡No quiero! Calla. ¡No quiero hacer los deberes! ¿Me ayudas? ¡No puedo! Quiero un pez. He vomitado. Estos zapatos, no! ¡Duermo contigo! Estoy mareada. Quiero un perro. No lo se. ¡Otra vez! ¿Qué es esto? Yo no he sido. Quiero esto. ¡Pica!!! ¡Vamos al parque! ¡Ya estaba roto! ¡Me aburro! ¡No quiero hacer nunca los deberes! ¡Más! A él le quieres más. ¡Ups! No puedo dormir. No me gusta. ¡MAMA!!! Quiero un gato. ¿Me cuentas un cuento? ¿Y mi regalo? ¡Mamaaaaa! NO. ¡Ha empezado él! ¡Más! ¡MÁS!!! Ya no te quiero. No tengo hambre. Buaaaaaaa… Buaaaaaaaa… Sí.

¡Te quiero, mamá!

Texto extraído de un anuncio de L'illa diagonal con motivo del día de la madre.